Rebecca Ojeda López

Rebecca Ojeda Lopez Nació el 2 de octubre de 1964. Sus padres, Maria Lopez Pacheco y Samuel Ojeda Mendez, junto a sus cuatro hermanos; Edelmira Ojeda Lopez, Samuel Ojeda Lopez, Amos Ojeda Lopez, Neftaly Ojeda Lopez, fueron criados en la enseñanza del sagrado evangelio. Y en medio de la difunsion familiar, su madre se ocupo de mantener el evangelio como la antorcha de fe en el hogar. Y gracias a ese esfuerzo por enzima de las adversidades de la vida, hoy todos perseveran en el sagrado camino del evangelio.

Rebecca Ojeda Lopez, como hermana mayor se ocupo de ayudar a la crianza de sus hermanos para que su madre se superara estudiando, y de esa forma ella lograr que sus hijos estudiaran y fueran ciudadanos de bien. Y aunque cada uno tiene su historia, el resultado ha sido glorioso. Rebecca Ojeda Lopez, se graduo de enfermera generalista en el 1988, y en 2006 recibio el diploma de bachillerato en estudios pastorales. Al presente tiene credencial de ministro ordenado de la Iglesia de Dios MB en PR. Y se ha destacado como pastora asistente y servicio pastoral sin esperar retribucion alguna. El respaldo de Dios en todos los aspectos le ha sostenido. Ministerialmente se dedica actualmente a la predicacion, al servicio comunitario. Participa todos los domingos en programa radial en WBC 740 AM de 8:00 AM a 8:30 AM.

Es colaboradora del Ministerio Hablemos Mujer y del Ministerio Kingdom Work. Tambien se mantiene trabajando como enfermera en la agencia Neuro GI Wellness Centre recien cumpliendo 23 años de servicio en donde Dios la ha puesto en gracia y le ha bendecido grandemente. Gracias a ese empleo ha podido sustentar y educar a su hija y cuidar de su madre. Tiene un tesoro llamado, Jessica Vigo Ojeda a quien ha criado en el temor de Dios, como le enseñaron. Y hoy goza junto a su hija de gloriosos testimonios.

Hoy dia agradece a Dios y a la vida el haber sido abrazada por el Espiritu Santo, quien le ha motivado a seguir adelante sin importar lo recio de los vientos. Su divino poder le ha sostenido. Por eso vive declarando; “

Que el Dios que sana cuerpos, tambien sana corazones.“​​​​​​​​​​​​​​​​