Pastora Herminia Ortiz

Herminia Ortiz Pinto nació el 11 de junio de 1945 en Santurce, Puerto Rico. Es la sexta hija de una familia de nueve hermanos, criada en un hogar amoroso donde desde temprana conoció a Jesucristo como su Salvador.  Sus padres, Eliseo Ortiz y Ana Pinto (ambos fallecidos), sembraron en ella valores morales y de servicio que marcaron profundamente su vida. Creció en el Barrio Obrero de Santurce y cursó sus estudios en la Escuela Central de dicho sector. Durante su juventud, también residió en la barriada Bravo de Boston, experiencia que amplió su perspectiva cultural y social. Más adelante, se estableció en Guaynabo, Puerto Rico, donde conoció a su esposo, Heriberto Reyes. Contrajeron matrimonio el 7 de diciembre de 1960. Poco después, el 6 de enero de 1961, ambos tuvieron una experiencia de conversión, entregando sus vidas al Señor y comenzando una trayectoria de servicio cristiano. Desde entonces, sirvieron activamente en la iglesia Iglesia de Dios Mission Board en Río Piedras, Puerto Rico, donde se desarrollaron como líderes. Herminia Ortiz Pinto también trabajó como tesorera en la sociedad de damas, además de dedicarse a la visitación, la oración y el acompañamiento pastoral, mostrando un compromiso profundo con el cuidado espiritual de otros. A lo largo de su vida, enfrentó momentos de profundo dolor, entre ellos la partida de su esposo, Heriberto Reyes Morales, así como la pérdida de dos de sus hijos: su primogénito y su segundo hijo, el Rev. Elías Reyes. No obstante, su fe en el Señor permaneció firme e inquebrantable, siendo sostenida por la esperanza del evangelio. Hoy, su legado continúa a través de sus hijos: Heriberto Reyes Jr. y David Reyes, así como sus hijas Damaris Reyes y Abigail Reyes-Duperon, quienes reflejan la herencia espiritual y familiar que ella ha sembrado con fidelidad a lo largo de los años. Como extensión de ese legado, Herminia también es cofundadora de Hablemos Mujer, una iniciativa dedicada a la formación, acompañamiento y edificación integral de la mujer, evidenciando su compromiso continuo con el discipulado y el fortalecimiento de generaciones. En 1964 emigró a los Estados Unidos, estableciéndose inicialmente en Manhattan. Posteriormente, continuó su vida ministerial junto a su esposo, quien fue llamado al pastorado. En 1966, su esposo fue enviado nuevamente a Puerto Rico para ejercer el ministerio pastoral, mientras ella permanecía cuidando a sus hijos, demostrando fortaleza, sacrificio y fidelidad. Ese mismo año, en diciembre de 1966, se reunió nuevamente con su esposo en Puerto Rico, donde continuaron sirviendo en la obra del Señor, particularmente en el área de Cayey. Allí ambos profundizaron su formación bíblica en el colegio del concilio Iglesia de Dios Mission Board, fortaleciendo su llamado ministerial. Durante más de 45 años, sirvieron fielmente como pastores en la iglesia El Conquistador en Trujillo Alto, Puerto Rico. A lo largo de este tiempo, Herminia se destacó por su liderazgo, servicio sacrificial, discipulado y compromiso con la comunidad de fe. Además de su labor ministerial, Dios le permitió desarrollarse profesionalmente, completando estudios en el área de secretariado médico en Puerto Rico. Su vida es un testimonio de perseverancia, fe y servicio constante al Reino de Dios, impactando generaciones a través de su dedicación al ministerio, la familia y la comunidad.